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Del 8 de junio al 11 de julio
Programa de vídeo, sala 9 B
Una breve historia del videoarte en Holanda, es un programa de “single-channel” videos (videos en monocanal) de 30 artistas que dan un testimonio de las obras producidas con video de 1972 a 2002, comisariado por Sebastián López director de la Gate Foundation. El programa incluye obras de reconocidos artistas como Marina Abramovic y Ulay, Nan Hoover, Miguel-Ángel Cárdenas, Elsa Stansfield y Madelon Hooykaas, Ulises Carrión, Jeffrey Shaw, Lawrence Weiner y Barbara Bloom. En las jóvenes generaciones hay trabajos de Tion Ang ( que recibió el premio al mejor artista joven en la Bienal de Venecia 2001) y Alicia Framis (que representó a Holanda en la Bienal de Venecia de 2003), Yael Davids y Debra Solomon, entre otros, que han tomado parte activa en la presente internacionalización de las artes visuales.
Los límites geográficos de esta exposición permiten, al mismo tiempo, interrogar cuestiones como: historia, la construcción de la nación y lo nacional, y la práctica de medios tecnológicos en un espacio cultural extendido y sin fronteras.
La exposición muestra 42 obras, algunas de las cuales se han convertido en referencias fundamentales en la historia del video, de 30 artistas que ya figuran en las historias del medio audiovisual por las importantes contribuciones tanto al desarrollo del video, como a las problemáticas que han marcado las artes visuales en estos últimos 30 años.
La exposición traza un panorama de la diversidad y variedad de artistas que han dibujado la historia del video arte holandés sin constricciones, en un medio artístico que se quiere sin fronteras. Abre numerosas conexiones con lo transcultural, y provee un espacio abierto de discusión en el que lo artístico interroga lo cultural. La exposición es una contribución a establecer nuevos parámetros para entender mejor la producción de video de los últimos 30 años y el contexto histórico en el que las obras se produjeron.
Diversos temas que han marcado la historia del video y que han concentrado la atención de teóricos e historiadores, aparecen en la exposición de manera explícita. Temas tales como genero (gender), lo narrativo (y sus múltiples y variadas aplicaciones), la situación de vivir en otra cultura, eventos políticos y las llamadas “nuevas identidades” pueden rastrearse en una variada y colorida gama de expresiones. Por la relevancia dentro de las discusiones de los nuevos medios en Holanda, la exposición incluye dos películas realizadas y producidas en Holanda: una realizada por Barbara Bloom y la otra por Lawrence Weiner.
ARTISTAS:
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Sebastián López, comisario.
Aunque la algarabía de la actualidad no lo tenga en cuenta, el vídeo tiene su historia. Y esto es importante señalarlo como ya Fredric Jameson expuso “esta es una época que se ha olvidado cómo se piensa, en primer lugar, históricamente”.
Esta que presentamos es una “breve historia” que cubre los últimos 30 años y que reconoce la contribución fundamental de artistas provenientes de diversas culturas que han sido la fuerza motor en la renovación de las artes plásticas y la tecnología en ese país que se llama oficialmente Reino de los Países Bajos, otras veces Países Bajos y la mayoría de la veces Holanda. No es otro el destino nominal de los artistas aquí reunidos: unas veces llamados holandeses, otras internacionales, y recientemente emigrantes.
Lo que queda después de que las naciones han hecho su juego y los aduaneros su trabajo, es una escena artística vital y enérgica, que esta exposición presenta, en la que contaron más las obras y las investigaciones que los pasaportes. Y si explícitamente la llamamos holandesa es para, por contraste, interrogar la presente situación, que es la de Europa, en la que lo nacional se negocia con el pasado colonial, la emigración y la difusión de identidades construidas.
Lo que cuenta es la dinámica artística y cultural que este grupo de artistas ha puesto en juego durante 30 años en un espacio geográfico demográficamente diverso, en el que han inscrito sus múltiples diversidades, y reflexionando sobre ello. Y lo que es importante tener en cuenta es la red que ellos han creado junto a “nacionales”, “visitantes” y “paseantes” alrededor de un medio: el vídeo, al que han dado forma y sentido construyendo su breve historia.
Esta historia abarca tres generaciones de artistas. Si las seguimos a pie juntillas encontramos que son los que con su esfuerzo y energía la han hecho más significativa y han enriquecido la pequeña geografía en la que decidieron establecerse. No es sólo que nuevos se unan en una geografía hayan decidido tomar un medio nuevo, como ocurrió en los 70 (con las consecuencias teóricas que podemos derivar de este acto de re-nacimiento); sino que además son los que han iniciado los primeros espacios de la exposición para el vídeo, han publicado revistas y textos discutiendo el nuevo medio en su polémica nueva existencia, han producido programas de televisión (el medio que entonces y ahora nos sigue definiendo) y han pasado sus conocimientos a las generaciones siguientes en las academias de arte.
Sin contar la amplitud de investigaciones artísticas y metodológicas que esta exposición presenta, y que tuvieron consecuencias profundas no sólo en obras y poéticas, sino también en el espacio desjerarquizado en el que las artes operan por varias décadas.
En la Gate Foundation hemos hecho un trabajo desde hace 15 años para poner sobre el tapete estas cuestiones y mirar con ojo crítico las nuevas que se nos presentan en las artes visuales y la cultura. En una época en la que “extranjero” y diversidad cultural ocupan el centro de las discusiones políticas en los Países Bajos y Europa, es una tarea cultural fundamental reconocer los logros y las contribuciones de estos artistas en dibujar en espacio por 30 años en la extinción maleable que llamamos Europa y en medios sin fronteras que decidimos llamar videoarte.
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