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ENCLAVE – REVISTA CULTURAL. Dos estudiantes de Historia del Arte de la Universidad de Valladolid recorren el Patio Herreriano |
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Texto de Victoria Alonso y Raphaelle Occhietti:
De cara al verano, el arte contemporáneo se nos presenta en Patio Herreriano como una propuesta refrescante gracias a la inauguración del nuevo montaje de la Colección Permanente. A través de un ameno paseo por las salas nos sumergimos en la historia del arte español del s. XX y el cruce de sensibilidades que se produce en él, dando lugar a un enfoque completamente innovador: abandonamos la rigidez expositiva a la que estamos habituados en otros museos, quedando las escuelas y la cronología relegadas a un plano secundario. El concepto es el elemento catalizador de cada sala, una propuesta atrevida y revitalizada; así pues, las obras giran en torno a ideas generales que conducen a propuestas muy diversas, entre las que podemos encontrar la materia, la reinterpretación de los objetos, el entorno urbano y la experimentación en las nuevas realidades artísticas y sociales.
Detrás de cada espacio hay un trabajo muy reflexionado y dotado de una libertad creativa que da como resultado nuestra propia libertad de interpretación. ¿Acaso la contemplación del arte contemporáneo no es una respuesta a las necesidades más abstractas de nuestro inconsciente? A través de él analizamos nuestras emociones, nos evadimos del mundo exterior para entrar en nuestro propio universo, y aprendemos a comprenderlo tanto desde el intelecto como desde la observación sensorial. Desde las experiencias evocadoras del tormentoso pasado político en la Nueva Figuración, las atmósferas desgarradoras del informalismo con Millares y El Paso o Tàpies y la sublimación espiritual mediante la materia con el grupo de Cuenca, alcanzamos el clímax con las nuevas tecnologías que mezclan lo cómico para suavizar los dramas humanos, como la vídeo-instalación de Mateo Maté, donde un hombre desubicado yerra por las irrepetibles dunas de un colchón Far West.
Caminar por las salas proporciona también una satisfacción visual, ya que al complementarse las obras entre sí se consigue un espacio enriquecedor y a la vez lúdico… ¿Quién podría perderse el espectáculo de una silla-lazo charlando con un colorido espermatozoide? El arte contemporáneo puede ser, y es, una experiencia personal positiva si lo contemplamos con una mirada ingenua y libre de prejuicios.
Casi de una manera exclusiva, la información respecto al arte contemporáneo se recrea en el escándalo y en sus elevadísimos costes, quitando protagonismo al valioso esfuerzo de otros artistas y profesionales que buscan comunicar una propuesta artística fuerte en sí misma y con un matiz de madurez dirigido a la sociedad. La propuesta de Patio Herreriano de sacar a la luz obras procedentes de sus fondos de colección nos devuelve la curiosidad hacia un panorama artístico de reconocimiento internacional del cual empezamos a ser conscientes, y que uno, al visitarlo y comprenderlo, descubre (o redescubre) con orgullo.
Fuente:enclaverevista.com
Para más información: http://www.enclaverevista.com/arte/articulo.php?id_articulo=1296
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